Como ya había comentado, mi punto de vista sobre los que están
más arriba en la jerarquía de la sanidad no ha cambiado. Sigo pensando que son
una mafia muy bien organizada, que solo
les preocupa los beneficios que les dé una enfermedad o por otro lado a las
personas que están enfermas o no quieran enfermarse.
En este caso de lo que se trata es de la industria Farmacéutica,
se dedican a invertir más en marketing que en investigar nuevos fármacos con
los que podrían salvar millones de vidas en todo el mundo sobre todo en países subdesarrollados.
Que vendad una enfermedad (por lo visto si es mortal y crea
miedo mejor), pero eso no es lo peor, lo que venden no es una cura, sino algo
para intentar “evadir esa enfermedad”.
Lo vergonzoso es que pueden hacerlo, las Farmacéuticas que
son las mayores empresas a escala mundial que son por así decirlo las que rigen
el mundo, influenciando no solo a la sanidad, sino a gobiernos, incluso a los
mismos ciudadanos, y nadie puede ni quiere quitarles ese poder.
Sus contratos abusivos
de las marcas de sus fármacos para que nadie pueda hacer genéricos más baratos
para personas que no pueden permitírselos, me parece un chiste, pero uno
entiende que si uno crea un invento quiera beneficiarse de ello, pero esos
periodos de 20 años me parecen exagerados.
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